Tradición

A modo de pequeño archivo documental, encaminado a la conservación y difusión de nuestro Patrimonio Inmaterial, aquí iremos colocando textos y fotos de los distintos eventos acaecidos en el Valle: Aguinaldos, Marzas, Ramo de Navidad, Bodas, Tirar la Olla, Romancero…

  AGUINALDOS

 

LA MERIENDA DEL MORO VOLVIÓ ESCUCHARSE EN EL VALLE DE POLACIONES ESTA NAVIDAD (Enero 2008). 

 

En casi todos los pueblos purriegos existía la costumbre de madrugar la mañana de Reyes y al primer vecino que se encontraran exclamarle: ¡AGUINALDO!, con la esperanza de haber sido el primero y merecedor por consiguiente del premio.

Es en Uznayo donde el rito petitorio era propio de la colectividad y donde la tradición ha guardado, al igual que en Liébana en el caso de Bárago, un valioso fragmento del romance de LA MERIENDA DEL MORO insertado en el canto petitorio: 

 

Hoy el día de los Reyes,

La primer fiesta del año

Aquí venimos señores,

A pedir el Aguinaldo,

A pedir el Aguinaldo.

 

No pedimos plata ni oro,

Ni tampoco su reinado,

Pedimos cuatro mil hombres

Para el campo sagrado,

Para el campo sagrado.

 

Si nos dais los Aguinaldos

Bajad y si no marchamos,

Hoy el día de los Reyes,

La primer fiesta del Año,

La primer fiesta del Año.

 

Informante: Carmina Fernández Cossío (Uznayo)

Grabado por José Manuel Fraile Gil –  SAGA Vol. 7

Y es que, si el canto de aguinaldos en nuestra Comunidad Autónoma traspasa fronteras, no es debido sino a estas versiones que la tradición oral nos regala en los pueblos de San Roque de Riomiera, Bárago (Municipio de Vega de Liébana) y Uznayo (Polaciones) respectivamente.

El Romance de la Merienda del Moro, el cual se cita ya en el siglo XV, ha pervivido únicamente en el noroeste peninsular constituyendo una de las joyas de nuestro rico Patrimonio Inmaterial.

Sin embargo la emigración rural provocó en estos dos núcleos que los aguinaldos se dejaran de pedir a finales de los años 70, principios de los 80 y con ello el silencio inundara las callejas en los días navideños. Han tenido que transcurrir cerca de treinta años para que una actividad destinada a la formación en el campo de la cultura tradicional de la población infantil dé sus frutos y sonaran de nuevo las viejas coplas, extracto del romance que relata la batalla mora en campos de Jaén, a la par que los vecinos, emocionados y sorprendidos agasajaban a los pequeños con el requerido aguinaldo.

El Aula de Cultura Tradicional del Valle de Polaciones, actividad organizada por el Ayuntamiento y financiada por la Consejería de Cultura es el responsable de esta iniciativa encaminada a la conservación y difusión de nuestra Patrimonio Inmaterial junto con las Asoc. “El Ciliembru” y “Jatera” encargadas de desarrollar los talleres. Al margen de las nociones que los más pequeños hayan podido adquirir en lo que al baile, la pandereta, las retahílas o los juegos se refieren y en pleno siglo XXI, podemos garantizar que el viejo romance de “la merienda del moro Zaide” se ha salvado en nuestra tradición oral al menos una generación más.

Más información en: 

·         Romancero de la cuesta del zarzal – http://cuestadelzarzal.blogia.com/temas/xi.-la-merienda-del-moro-zaide.php

·         La Tradición Musical en España –  El Valle de Polaciones – SAGA Vol.7

·         Narrativa Tradicional en el Valle de Polaciones – José Manuel Fraile Gil – Cantabria Tradicional

·         El Romancero Panhispánico – José Manuel Fraile Gil

·         Pan Hispanic Ballad Project –  http://depts.washington.edu/hisprom/espanol/

 

                Asociación de investigación Etnográfica “JATERA”

     

MARZAS

Ver nota de prensa: Marzas polaciones

Para ver álbum de fotos de las Marzas 2009, cantadas en el pueblo de Uznayo, pincha en la imagen siguiente:

marzas 2009

RAMO DE NAVIDAD

“EL RAMO DE NAVIDAD”, Recuperado en el 2.002

Por: Mª Pilar Torre

Entre las cosas positivas que sabemos y recordamos del pasado, quiero destacar el entusiasmo con que se vivían las costumbres sencillas, y cómo se convertían en pretexto para divertirse y fomentar la unidad entre la gente.

Una tradición muy arraigada en el Valle de Polaciones es la preparación, canto y rifa del Ramo durante las fiestas de Navidad.

Era éste uno de los atractivos folklórico-religiosos más vividos durante estas fiestas, y que los purriegos que tenemos más de cuarenta años, recordamos con cariño y con nostalgia. Al llegar la Navidad, se emprendía la primera parte de este Festejo: La preparación de dicho Ramo. Cuando todavía no había tantos problemas ecológicos, se cortaba en el monte un pequeño árbol, que las muchachas del pueblo adornaban con mucho gusto, y en el que colocaban todos los dulces propios de Navidad que se tenían al alcance: Caramelos, galletas, polvorones, manzanas y sobre todo, rosquillas. En la misa de gallo se presentaba en la iglesia cantando una canción.

La letra de esa canción, así como su “toná”, tenía pequeñas variaciones, dependiendo de los distintos pueblos, aunque en todos ellos era muy parecido, y su contenido el mismo: Muchas reverencias al señor cura, elogios a la virgen, se anunciaba la rifa y se ganaban las pascuas al cura y a los feligreses.

Durante todas estas fiestas se vendían las papeletas de la rifa, que era un aliciente más. Y el día de los Reyes se rifaba de una forma muy particular: En una bolsa se metían todos los números vendidos, o en otros pueblos los nombres de quienes habían comprado cada rifa; y en otra bolsa varias papeletas en las que se escribía “rifola” o “rifola-tocola”. Se sacaba primero una papeleta de la primera bolsa y después otra papeleta de la otra; si en la segunda papeleta salía rifola, se repetía la operación, hasta que la papeleta de la primera bolsa era seguida de un “rifola-tocola”, que era la que se llevaba el Ramo.

Dada la gente que éramos y las comunicaciones que había, siempre solía tocar entre los conocidos. Por lo tanto, esa tarde de Reyes se hacía fiesta para degustar aquellos “manjares”, que el afortunado solía compartir con los presentes. Y digo “manjares”, porque para qué decir cómo estaban aquellos dulces después de haber pasado las Navidades en la iglesia, fría como una nevera, y su humedad correspondiente. No importaba, se podía acompañar de un chocolate, y era una ocasión más para reunirse en fiesta.

Esta Navidad, a través de la Asociación, y deseando retomar la tradición, se ha hecho un acercamiento a esta antigua costumbre de Polaciones. Aunque no se cantó en Nochebuena por las inclemencias del tiempo – Ya sabéis que muchos purriegos estamos fuera del Valle-, se presentó, lo cantamos y lo rifamos el día de la cabalgata de Reyes, en Pejanda. Así los niños pudieron disfrutar de sus dulces.

¡Que bueno sería que esta costumbre se recuperara para nuestro Valle!. Desde aquí quedamos invitados a animar y participar en los años sucesivos en esta tradición festiva. Pero no nos olvidemos que las tradiciones sólo se conservarán si sabemos transmitirlas a los más jóvenes.

Nota: En la pequeña rifa que se hizo el día 5 de Enero de 2.003, se han recaudado 63 euros, que como es tradición, entregamos a Juan Carlos, nuestro párroco, para emplear en una necesidad de la iglesia.

TIRAR LA OLLA

Otra de las tradiciones más arraigadas del valle es la de ‘Tirar la olla’, consistente en arrojar una cacerola de barro contra la puerta de la casa de la persona más anciana del pueblo en la noche de Nochevieja.

 http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20070103/region/pejanda-celebro-fiestas-ramo_20070103.html

Por: Mª Pilar Torre

Entre las cosas positivas que sabemos y recordamos del pasado, quiero destacar el entusiasmo con que se vivían las costumbres sencillas, y cómo se convertían en pretexto para divertirse y fomentar la unidad entre la gente.

Una tradición muy arraigada en el Valle de Polaciones es la preparación, canto y rifa del Ramo durante las fiestas de Navidad.

Era éste uno de los atractivos folklórico-religiosos más vividos durante estas fiestas, y que los purriegos que tenemos más de cuarenta años, recordamos con cariño y con nostalgia. Al llegar la Navidad, se emprendía la primera parte de este Festejo: La preparación de dicho Ramo. Cuando todavía no había tantos problemas ecológicos, se cortaba en el monte un pequeño árbol, que las muchachas del pueblo adornaban con mucho gusto, y en el que colocaban todos los dulces propios de Navidad que se tenían al alcance: Caramelos, galletas, polvorones, manzanas y sobre todo, rosquillas. En la misa de gallo se presentaba en la iglesia cantando una canción.

La letra de esa canción, así como su “toná”, tenía pequeñas variaciones, dependiendo de los distintos pueblos, aunque en todos ellos era muy parecido, y su contenido el mismo: Muchas reverencias al señor cura, elogios a la virgen, se anunciaba la rifa y se ganaban las pascuas al cura y a los feligreses.

Durante todas estas fiestas se vendían las papeletas de la rifa, que era un aliciente más. Y el día de los Reyes se rifaba de una forma muy particular: En una bolsa se metían todos los números vendidos, o en otros pueblos los nombres de quienes habían comprado cada rifa; y en otra bolsa varias papeletas en las que se escribía “rifola” o “rifola-tocola”. Se sacaba primero una papeleta de la primera bolsa y después otra papeleta de la otra; si en la segunda papeleta salía rifola, se repetía la operación, hasta que la papeleta de la primera bolsa era seguida de un “rifola-tocola”, que era la que se llevaba el Ramo.

Dada la gente que éramos y las comunicaciones que había, siempre solía tocar entre los conocidos. Por lo tanto, esa tarde de Reyes se hacía fiesta para degustar aquellos “manjares”, que el afortunado solía compartir con los presentes. Y digo “manjares”, porque para qué decir cómo estaban aquellos dulces después de haber pasado las Navidades en la iglesia, fría como una nevera, y su humedad correspondiente. No importaba, se podía acompañar de un chocolate, y era una ocasión más para reunirse en fiesta.

Esta Navidad, a través de la Asociación, y deseando retomar la tradición, se ha hecho un acercamiento a esta antigua costumbre de Polaciones. Aunque no se cantó en Nochebuena por las inclemencias del tiempo – Ya sabéis que muchos purriegos estamos fuera del Valle-, se presentó, lo cantamos y lo rifamos el día de la cabalgata de Reyes, en Pejanda. Así los niños pudieron disfrutar de sus dulces.

¡Que bueno sería que esta costumbre se recuperara para nuestro Valle!. Desde aquí quedamos invitados a animar y participar en los años sucesivos en esta tradición festiva. Pero no nos olvidemos que las tradiciones sólo se conservarán si sabemos transmitirlas a los más jóvenes.

Nota: En la pequeña rifa que se hizo el día 5 de Enero de 2.003, se han recaudado 63 euros, que como es tradición, entregamos a Juan Carlos, nuestro párroco, para emplear en una necesidad de la iglesia.

TIRAR LA OLLA

Otra de las tradiciones más arraigadas del valle es la de ‘Tirar la olla’, consistente en arrojar una cacerola de barro contra la puerta de la casa de la persona más anciana del pueblo en la noche de Nochevieja.

 http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20070103/region/pejanda-celebro-fiestas-ramo_20070103.html

 

ROMANCERO

 

 

 

 

 

 

 

BODAS

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